Mensaje de error

Deprecated function: The each() function is deprecated. This message will be suppressed on further calls en menu_set_active_trail() (línea 2394 de /home/jouonyh5/public_html/ajilimojili/includes/menu.inc).

Añadir nuevo comentario

Mandarine Napoleón, el gran conquistador

 

A buen seguro que los últimos días de Napoleón en la isla de Santa Elena, cruel destierro urdido por los hijos de la Pérfida Albión contra su más enconado enemigo, le fueron mucho más llevaderos gracias al brebaje que hoy traemos a las vitrinas de esta humilde bitácora.

 

 

 

No cuesta demasiado imaginarse al genial estratega y creador del estado moderno, acompañado de sus más fieles, rememorando batallitas cual abuelo Cebolleta mientras sorbía lentamente el licor que fuera creado por su médico particular, el versátil Antoine – François de Fourcroy (1755-1809).

Renombrado químico, llegó a colaborar con Lavoisier, y alcanzó el rango de Conde y Comandante de la Legión de Honor, amén de formar parte del Consejo de Estado napoleónico, creó este licor como homenaje a la tierra del Emperador, Córcega, dónde se daba especialmente bien el cultivo de mandarinas, introducidas a principios del siglo XIX en Europa provenientes de la exótica China.

El secreto del característico sabor del delicioso néctar proviene de la cuidada maceración de las pieles de mandarina en té ( tanto negro como verde) y, sobre todo, cognac de 10 años, con el añadido de otros ingredientes vegetales como la nuez moscada, el cardamomo, el clavo o la canela.

 

 

 

Especial cuidado se ha tenido en cuenta a la hora de diseñar la botella, de vidrio rugoso con una cinta verde bordada y papel de alta calidad en la etiqueta, la cual se apoya en motivos napoleónicos, como su característico tricornio o el símbolo de la abeja, reflejo de valores como el orden y el trabajo.

Un tono anaranjado oscuro pigmentan el vaso en su degustación, dando paso a un fluir de aromas cítricos que conquistan rápidamente al consumidor. En boca es potente, directo, pero con un resquicio delicado donde se perciben las notas divertidas de la mandarina y los toques amargos del té.

Como punto final a una pantagruélica pitanza es muy recomendable, aunque también se puede tomar en combinados sin temor a perder su esencia (en su página web podéis encontrar algunos ejemplos: www.mandarinenapoleon.com)

 

 

Si algún pero tiene esta deliciosa poción belga, con más de doscientos años de historia, es su distribución en nuestro país. A parte de la venta online, es difícil encontrarlo en alguna tienda especializada, con lo que si emprendéis algún viaje de placer por Bruselas esta Semana Santa, no estaría de más apuntarlo en la lista de la compra.

 

CAPTCHA
Por favor, contesta esta pregunta para saber que no eres un malvado robot
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.