Dos jumillas de Casa de la Ermita
El primero, el Casa la Ermita roble 2011. Se trata de un excelente vino de Jumilla que algún experto lo puede entonar sencillo pues persigue (me refiero al experto) rememorar los labios de una bella mujer de altos vuelos. Claro que eso no es así.
Lo compré en la Enoteca Solera Ibérica en Almería a buen precio, pero en alguna ocasión lo he localizado en grandes superficies. Estamos ante un vino de uvas grandes en hermosos terrenos, de color oscuro y penetrante. Es sabroso, fácil de tragar, mediterráneo y muy frutal. Se confirma en la nariz: tiene aromas largos de regaliz y elegantes recuerdos a cacao o canela. Aquí entran los olfativos. Sencillez y saber estar, libertad y sabor son los caracteres de esta botella que cuida con mimo cada uno de sus detalles.
Un toque a roble le da el señorío a la uva Monastrell junto a la Petit Verdot entre maderas nuevas de origen francés. Es un vino ideal para el entretiempo de nuestra tierra que va de marzo a junio, y a un precio que ronda los 5 euros. No va a defraudar a nadie.

El segundo vino se trata de Altos del Cuco, el hermano menor de esta bodega. Se agotó la oferta en la BP de las Lomas, una gasolinera que promocionó la botella a los clientes que gastaran 35 euros de gasolina a cambio de 1 euro. Marketing pre y post navideño, y yo conseguí dos: la primera para probar, la segunda por el precio.
Hay que fijarse en el etiquetado y estudiar su diseño, después mirar el material y calidad del corcho. En estos dos detalles el vino cumplía uno: el corcho era de calidad. La etiqueta fea con un diseño simple, pero me gustó la bodega que lo producía. Denominación de origen murciana: Jumilla y sus cada vez mejores caldos y la bodega Casa de la Ermita (de lo mejor de Jumilla) era la que había elaborado este vino.
Aquí engancho con el antes catado. Abrí la botella con ilusión y noté un bonito color granate. Olía a frutas, a moras y en la boca tenía buen sabor con una acidez más que correcta. No era denso, algo más flojo que el Casa de la Ermita, roble. Pero me gustó lo suficiente para pagar 3 o 4 euros. No más.
Se trata de un vino suave de uvas Monastrell, Syrah y Cavernet Sauvignon. No le pidas más a este vino joven que ya ha ganado algunos concursos. Pretende ser el hermano menor del Casa de la Ermita y lo consigue. Para buscarlo tendrás que esperar o buscarlo en gasolineras amables o viajar a tierras vecinas. Salud
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