Ajilimójili de verano: El Rincón del Puerto (Garrucha)

El equipo de verano de Ajilimójili se depila las axilas y se pone las chanclas para tomarse unos merecidos, que digo, merecidísimos días de asueto veraniego por tierras del levante almeriense.

Tierra de contrastes, a poco más de una hora de la capital, la proximidad con Murcia se deja notar en algunas peculiaridades. La primera parada en la ruta gastronómica es en la bella localidad de Garrucha, famosa por su gamba roja, sus microalgas malignas y la misteriosa historia del pirata Onofre Valdemoro.

Siguiendo la recomendación de nuestra amiga oriunda de Antas, Rosa Ramos, reservamos mesa para cenar en El Rincón del Puerto, ubicado al principio del paseo marítimo y con un faro encima del restaurante que hace imposible no encontrarlo.

Se ofrecen varias opciones para catar sus manjares: la zona de la barra para tapear, el restaurante para comer, la terraza para raciones o la zona chill out para el copeteo (los niños se empeñaron en no dejarnos experimentar esta última opción, ellos se lo pierden…)

 

rincc3b3n-del-puerto

 

Se trata de un restaurante con más de veinte años de experiencia que se ha especializado en una cocina mediterránea marcada por los productos locales. Tanto el pescado como el marisco brillan con luz propia en la zona con una calidad contrastada y no se complican demasiado con una carta que aprovecha la materia prima ofreciéndola en fritura y a la plancha. Así lucen el gallopedro, los saltones, los galanes (cuando hay), los boquerones, la gamba roja, el arroz con bogavante, etc.

A los pies del puerto deportivo, con el rumor de las olas resonando en nuestros oídos, empezamos por degustar una ración de sus famosas patatas.

 

terraza

 

Las patatas del puerto, como ellos las denominan, van aderezadas por una ligera salsa misteriosa (nosotros creemos que lleva pimentón) que le dan un gusto especial que provoca el consumo masivo entre los comensales.

 

rincon2

 

Como es habitual en Ajilimójili, pedimos croquetas, en esta ocasión de bacalao, las cuales pasan la prueba justitas: la masa es algo espesa, necesitada de algo más de bechamel y el toque a bacalao apenas se nota. Pese a todo, el tamaño y grosor son los adecuados, además de aportar los nutrientes necesarios para una dieta equilibrada.

Giramos el tercio con unos chipirones correctos y acompañamos el plan con unos galanes fritos, pescado típico de la zona que suele darse en los meses de verano y cuya pesca hace que no haya demasiados ejemplares, lo que hace que estén algo sobrevalorados.

Rematamos faena, para irnos con buen sabor de boca con la reina de la fiesta, como no, la gamba roja, concretamente una por cabeza, que el presupuesto no daba para más.

 

rincon

 

Respecto al servicio, buenos profesionales, siempre atentos a nuestras indicaciones, aunque eché en falta una toallita para limpiarnos los dedos tras la ingesta de la suculenta gamba.

En definitiva, un buen exponente de la cocina garruchera, y sin duda el preferido por los lugareños, a tenor por la muchedumbre que se agolpaba en barra y en los aledaños.

Leave a comment

Your email address will not be published.


*