El cruasán (croissant) de chocolate perfecto de Almería
Apuesto unos vinos a que más de una persona se ha quedado algo extrañada al ver la palabra «cruasan» en el título, y es que normalmente en Almería los nombramos en francés: los croissants, o como dirían en mi barrio: los «curasanes» (me apuesto otra ronda a que esto último os suena más :-P).
Pero vamos a lo que vamos… en pastelería la masa de hojaldre es una de mis preferidas, tiene magia, son cientos láminas y láminas de placer… conseguidas con «tan solo» hacer dobleces a la masa. Y pastelerías clásicas de Almería compiten por ofrecer unos cruasanes sabrosos y vistosos.
Por supuesto existen más, pero hoy nos centraremos en la Pastelería Capri y en La Dulce Alianza, con la excusa de que las dos han abierto «recientemente» sendos nuevos locales en la ciudad, locales que no veréis en las fotos porque soy muy romántica 😛 y sigo yendo a los clásicos.
Analicemos primero los cruasanes de chocolate de la Capri, en mi humilde opinión su masa es incomparable, basta ver el color del hojaldre de su interior, ese amarillo que delata el uso de unas materias primas de la buenas (principalmente denota el incorporar una mantequilla de calidad). El sabor de esa masa combinado con el chocolate hace que cada bocado sea… mmmmmm… un placer al paladar. Mirad qué rico corte para visualizar de lo que hablo:
Cruasán de chocolate de la Capri
Siempre que entro en el local antiguo mi mirada vuela hacia la trastienda y mis recuerdos a mi niñez, cuando de pequeña iba a los aseos del patio trasero y me asomaba al obrador, ¡qué olor más rico salía de ahí! (del obrador! no de los aseos!). Con la curiosidad de la infancia intentaba captar con el rabillo del ojo cómo trabajaban las pasteleras (sólo recuerdo mujeres allí dentro), pero la timidez siempre ganaba y hasta mirar me daba vergüenza :-(, cosas de niños. Ya de mayor he intentado entrar en el obrador (el original) pero ya no lo tienen en uso :-(( sif sif, pero siempre me quedarán las imágenes que se formaban en mi imaginación cuando era niña.
Si nos empeñamos en buscar pegas… solo diría que últimamente mis sentidos del gusto y de la vista me dicen que han cambiado el chocolate, me da la sensación de que antes bañaban esa riqueza con un chocolate negro muy rico, y que ahora los bañan con un chocolate con un poco de leche. Claro, pero esa soy yo y mi gusto por los clásicos… como el chocolate negro.
Vayamos ahora hacia el Paseo y catemos unos ricos cruasanes de chocolate en La Dulce Alizanza. Buenos y sabrosos como pocos son sus cruasanes, y uno de los motivos es el rico chocolate que acaricia suavemente la luna hojaldrada, y es que en este lugar destacan, entre otras cosas, los bombones, por lo que son realmente buenos en el trato que dar al chocolate, por ejemplo, en el atemperado que es el causante del brillo y textura.
Y es que La Dulce Alianza no puede decepcionar, son más de 100 años haciendo delicias que probar, en 1888 comenzaron sus andanzas y esperamos seguir degustando sus cruasanes, ya sea en el centro o frente al mar.
En fin, que juntando el hojaldre de la Capri con el chocolate de La Dulce Alianza tendríamos el cruasán de mis sueños, pero… ¿cuál es el de vuestros sueños? ¿Qué cruasanes de Almería pensáis que debo probar sin demora?
Nota: si queréis hacer vuestros propios cruasanes os explico cómo hacer el hojadre en mi blog 😉



Enhorabuena por el articulo, dan ganas de ir a probar esos cruasans tan ricos… Yo soy más de cañas y pañuelos de cabello de angel, así que espero con ansiedad que me digais donde están los mejores! A mi me gustan mucho los de El once de septiembre…
Muchas gracias Rosendo, tendré en cuenta tus sugerencias 🙂
Si te gustan las cañas, tanto las dulces como las «bebestibles», aquí en ajilimójili te vas a entretener 😀
Besines